triste diamante acaricia mis labios esta noche q se siente vacía y eterna
lloro por vos, que ahora en tu ausencia le temo a mi destino, salvaje y descarriado
sin brújula, llena de recuerdos
agradecida eternamente, salvavidas de mi vida.
hoy te despido de mi cuerpo,
ansiosa de encontrarnos en los sueños, un abrazo infinito me guarda en la memoria.
adiós hector bertera.
(psquiatra, padre, compañero, consejero, profesor y buenagente)